viernes, 27 de febrero de 2009

¿De dónde salen las piñas?

Ayer, mientras colgaba el post sobre cómo pelar y preparar una piña al estilo chino, me acordaba, con una sonrisa, de cómo descubrí yo de dónde salen y cómo crecen estas frutas tropicales.

Este curioso descubrimiento ocurrió mientras estaba de viaje por Yunnan, una provincia del sur de China, fronteriza con la antigua Birmania, Laos y Vietnam.

Fántástico sitio, Yunan es una tierra de contrastes en sí misma, y es más, de extremos contrastes con el resto del país. Alberga la única selva tropical de China y se la llama reino de la flora y fauna por la cantidad de especies que habitan en sus tierras. También es hogar de la mayor concentración de minorías étnicas del país. Recordemos que china cuenta con 56 etnias, y de estas, 13 se pueden encontrar en esta provincia sureña.

El caso es que volvíamos de una excursión por la aldea Dai con nuestro conductor. Hay que explicar que este conductor al que me refiero era el taxista que nos recogió del aeropuerto y nos llevó al hotel la primera noche, y al que desde entonces contratamos como guía, traductor y conductor. 3 en 1, como el pegamento.

Pues volvíamos de visitar esta aldea dónde vive la minoría étnica Dai, cuando nuestro querido conductor nos iba enseñando todos los árboles frutales a los lados de la carretera: mangos, plátanos, árboles de lichis, durianes del tamaño de un balón e fútbol… todas las frutas tropicales que os podáis imaginas, allí estaban.

De repente, nos comunicamos con el en chino, y para nuestra sorpresa bastante bien, nos pregunta si nos gustan las piñas.

- ¡Si claro, a mi me encantan!
- Pues ahora un poco más adelante paramos a comprar, porque hay gente a los lados de la carretera vendiéndolas, y son muy buenas.
- Perfecto- le contestamos sin dudar, porque hasta entonces nos había ido bastante bien haciéndole caso.

Efectivamente 5 minutos después empezaron a aparecer gente a los lados de la carretera, parados con sus carros vendiendo fruta variada. Él hizo la parada al lado de una señora con un diente dorado, que no se si eligió al azar o es que ya la conocía de antemano.

Nos bajamos de coche, y mientras decidíamos cuantas piñas queríamos y cuáles exactamente, nuestro conductor va y nos dice.

- Mirad, el campo de piñas.

Le hice que me lo repitiera una par de veces para asegurarme que estaba entendiendo lo que decía en chino.

- Sí, sí, el huerto. De donde las coge la señora.

Y yo buscaba pero no veáis, y no veía, porque lo que buscaba y esperaba encontrar no existe.

En mi ignorancia de urbanita europea, yo creía que las piñas, como los plátanos, crecían de las palmeras, y así cuando nuestro querido conductor nos señalaba el campo de piñas, yo buscaba sin duda un palmeral, sin percatarme del extenso campo de cactus que se abría ante mis ojos.

¡Y es que resulta que las piñas crecen de un cactus! ¡Y además están pegadas al suelo! ¡Y además sólo sale una piña por cactus!

Bueno, no es exactamente un cactus, las hojas de la planta se parecen a la Aloe Vera, pero para ser exactos, la planta del Ananás, según la wikipedia, es una planta de la familia de las bromeliáceas. Es una hierba perenne.

Sintiéndome la criatura más paleta del universo, me acerqué a campo (elevado como a dos metros del suelo) e intenté rodearlo buscando un lugar un poco más bajo, más cercano a mí, donde poder hacer unas cuantas fotos. Desgraciadamente ese mismo día se borraron todas mis fotos, pero puede que recupere alguna de mis compañeros de viaje.

Mientras tanto, nuestro conductor y la señora del carromato nos preparaban las piñas para que nos las pudiéramos comer.

No recuerdo lo que nos costaron las dos piñas que compramos, pero fueron tan baratas que creo que es la vergüenza lo que me impide recordar.

El caso es que le dijimos al conductor que se esperara que nos comíamos las piñas allí mismo para no mancharle el coche, porque aquellos manjares chorreaban almíbar cual manantial dulce y claro. Él muy sonriente nos dijo que no importaba, que nos las podíamos comer por el camino.

Así que de vuelta a la ciudad por senderos pedregosos fuimos degustando aquella piña, que sin intención de despreciar las de mi amiga la frutera, fue la mejor piña que me he comido en mi vida. ¡Y ahora sabía de dónde había salido!




Días después, en un jardín botánico en la capital, Kunming, pude ver como los dueños de un puesto de refrigerios en medio del parque también cultivaban sus propias piñas… ¡pero en macetas! Y esta foto si que la tengo.




Así que gracias a esto, días después de un maravilloso viaje por parajes exuberantes, comidas exóticas, pagodas, templos y otras construcciones de apariencia más Tailandesa o Birmana que china, y gente multirracial imbuida en su vida tribal y sus coloridos vestidos, me volví a Pekín un poco, digamos no más sabia, pero menos ignorante, y con una historia que poder contar: la historia de cómo descubrí de dónde salen las piñas.

La verdad es que en ese viaje aprendí muchas otras cosas… pero esa es otra historia.

Piña para el niño y la niña

Estamos en la mejor época del año frutalmente hablando. Yo no soy mucho de frutas comunes como las naranjas, las peras o las manzanas, pero justo este mes empiezan a darse en China las frutas que más me gustan. Y es que a esta niña que escribe le pirra la piña… y las fresas.


Como os digo es temporada de estas frutas, y hoy quiero enseñaros como se preparan las piñas para comer a este lado del mundo.


Para ello me he acercado a mi verdulería preferida para que veáis el proceso.


video


Y aquí la foto de la piña por dentro:




La fruta aquí es muy buena, y es más, muy barata. La piña me ha costado 6.3 yuan (no llega a 80 céntimos de euro) y las fresas cuestan 9 yuan un Jin (la medida china para 500 gramos).


¡Así que os voy a dejar que me voy a preparar una maravillosa macedonia de temporada!




jueves, 26 de febrero de 2009

Al escondite Chino

Curiosa historia lleva rondando una semana por la blogosfera y los foros en China.

Resulta que la semana pasada la policía informa sobre la muerte de un preso. Ahí va la versión del gobierno: Según fuentes oficiales, Li Qiaoming murió a causa de una fuerte contusión en la cabeza, ocurrida mientras jugaba a una especie de escondite en el patio de la cárcel con sus compañeros de prisión.

Para empezar, la historia es sí ya hace preguntarse ¿Qué hacen los prisioneros jugando al escondite? ¿Ya son mayorcitos para esos juegos, no?

El caso es que la inverosímil versión de la policía generó un fuerte debate en Internet, que llevó a la gente a preguntarse qué había de verdad en la historia.

Algunos decían que seguro que el preso había muerto debido a la brutalidad policial, que según dicen los propios internautas chinos no es poco común en este país; mientras, otros opinaban que la historia era tan absurda que tenía que ser verdad. Cosa en la que he de decir que estoy de acuerdo, porque, si de verdad es una excusa que se han inventado, que la próxima vez se la invente otro, porque esta es tan mala que raya la estupidez.

Volviendo a la historia. Se supone que le tocó a Li aquello de “¡Tu la ligas!” y el pobre se tapó los ojos con una banda, y siempre según la versión oficial, poco después, otro de los presos, Pu Huayong, descontento con el resultado del juego, propinó sendas patadas y puñetazos a Li, haciendo que este cayera y se golpeara en la cabeza contra el canto de una puerta. Fue entonces trasladado a un hospital donde murió por la lesión cerebral cuatro días después.

Este tipo de fatalidades ocurren, y dando por hecho que de verdad estuvieran jugando al escondite, no me extrañaría que a Pu le diera una rabieta por que iba perdiendo y se pusiera a patalear… a su compañero.

Pero siguiendo con el descontento de los internautas chinos, que lamentando profundamente la muerte de este preso, es lo importante de la historia, la policía de Yunan, la provincia del sur dónde ocurrieron estos sucesos, decidió dar un paso al frente y alardear de transparencia. ¿Como hicieron esto? Pues el listo de la comisaría, y yo creo que debió ser el mismo que se inventó la excusa del escondite, decidió hacer un comité popular para que los ciudadanos participaran en la investigación policial y vieran que no había manipulación de la información.

Dicho y hecho, pidiendo la ayuda popular por Internet, de los 1000 voluntarios que se presentaron eligieron 15 y los llevaron a ver la escena del crimen. Ya me imagino el reclamo policial en la página web “Partcipe de un episodio de CSI en primera persona”.

Y efectivamente en primera persona fueron los 15 elegidos a la prisión. La historia, que ha llegado hasta el New York Times, asegura que, curiosamente al grupo de aficionados ni se les mostró videos del sistema de vigilancia, ni pudieron hacer preguntas a otros policías, ni siquiera se les dejó ver al presunto agresor Pu. Pero allí estuvieron.

Los ilusos policías creyeron que con esta maniobra podrían moldear la opinión pública china de una manera más elegante de la que están acostumbrados.

De hecho en las mismas declaraciones de Wu Hao, uno de los oficiales del departamento de propaganda (nunca dejaré de sorprenderme porque a estas alturas aun no le hayan cambiado el nombre al departamento), este señor, digo, aseguraba que esperaba que esta participación ciudadana ayudase a restaurar la confianza de la opinión pública en el gobierno.

Según sus propias palabras, son conscientes de que las dudas de los internautas más que desaparecer tienden a hincharse y que el gobierno podría fácilmente haber censurado la información o borrado los comentarios al respecto pero que “un problema de opinión pública en Internet debe ser resuelto por métodos de Internet”. Lo que en ningún momento dice es que este nuevo planteamiento fuera encaminado a solucionar el caso en sí, si no más bien a conseguir la aprobación general.

Pero (y es que en estas cosas siempre hay un pero) toda la maniobra, como ya muchos esperábamos y esperabais, resulto ser un fiasco. Al poco de conocerse las identidades de los afortunados ganadores, de lo que también podrían haber llamado “Pase un día resolviendo crímenes”, los astutos chinonautas se pusieron a investigar sobre el pasado de los elegidos en cuestión.

Y cual fue su sorpresa, cuando sus pesquisas les llevaron a averiguar que casi la totalidad de los “elegidos al azar” eran empleados o ex-empleados de medios de comunicación gubernamentales.

¿Que conclusión sacamos de todo esto? Que este intento de maniobra disuasoria para lo único que ha servido es para indignar más a los internautas, que según muestra una encuesta de opinión digital llevada a cabo por Sina.com, (uno de los mayores portales chinos de Internet), a la que hace alusión el New York Times, el pasado martes, el 86% de los encuestados dijeron no creerse todavía la versión oficial de la muerte de Li.

Por lo que parece, a veces los dirigentes chinos se deben creer que sus ciudadanos son más tontos de lo que verdaderamente son. Y es que, amigos míos bienvenidos al mundo digital, ¡Internet, como el hambre, agudiza el ingenio!

Y yo desde luego, por lo que pueda pasar, no pienso volver a jugar al escondite, y menos en China.

martes, 24 de febrero de 2009

China y EE.UU: Ni Contigo, Ni Sin Ti

Si ayer comentaba como la revista TIME apuntaba a China como uno de los culpables de la crisis financiera, hoy y en relación con lo anterior, quiero comentar la visita de la nueva secretaria de estado de la administración Obama, Hilary Clinton, al país asiático.

Es curioso como por un lado algunos tachan a China de participar directamente del desarrollo de la crisis, al prestar crédito barato y casi ilimitado a EE.UU., pero por otro, Clinton ha dejado bien claro, a su paso por Pekín, que el país norteamericano necesita que China siga comprando deuda estadounidense.

Según la secretaria de estado, China necesita que EE.UU. se recupere para que su mercado pueda volver a necesitar los productos importados desde China. En la situación actual, según Clinton “ciertamente vamos a subir o a caer juntos” aseguró. “Estamos en el mismo barco y, afortunadamente, remamos en la misma dirección”.

Por un lado es cierto que China necesita que EE.UU se recupere, para mantener exportando sus bienes. Uno de los mayores problemas a los que se enfrenta Pekín en este momento es que, como consecuencia de la caída en el número de exportaciones, miles de fábricas han cerrado sus puertas en el país asiático dejando a millones de personas sin trabajo, lo que a la larga puede suponer un problema de inestabilidad para la sociedad china, además de la evidente ralentización del crecimiento de su economía. Por lo cual sí, necesita exportar.

Además el país asiático tiene en sus manos la mayor reserva de moneda extranjera, principalmente dólares estadounidenses, por lo cual le interesa seguir invirtiendo en Estados Unidos para que el valor de sus reservas no disminuya. Pero por otro lado, según los expertos, seguir invirtiendo grandes sumas en el país norteamericano puede desembocar a la larga en la depreciación del dólar, lo que no beneficiaría a la exportaciones Chinas, si no a las estadounidenses.

Ambas potencias se necesitan a nivel global, no sabría decir cuál más a quien, aunque me atrevería a aventurar que EE.UU a China, ya que el país asiático lleva años buscando su camino a través de fuentes no relacionadas con Norteamérica: principalmente África, Oriente medio y Sudamérica.

En cualquiera de los casos, por esta situación de interdependencia, durante su visita, Clinton ha dejado en segundo plano las, en otro tiempo, duras acusaciones sobre derechos humanos. Esto ha decepcionado a muchos, que ven a EE.UU. como el único capaz de presionar a China para conseguir mejoras.

En su participación en una conferencia en el marco de la cumbre mundial de la ONU sobre la mujer celebrada en Pekín en 1995, Clinton dijo cosas como:

“Creo que en la víspera de un Nuevo milenio, es tiempo de romper nuestro silencio. Es nuestro momento de decir aquí en Pekín, y para que el mundo lo escuche, que ya no es aceptable que se discutan los derechos de la mujer como algo separado de los derechos humanos.”

Clinton prosiguió su discurso con una lista de violaciones de los derechos humanos, como los abortos obligatorios, el infanticidio de niñas o las restricciones que Pekín impuso en ese momento en cuanto a la asistencia a esa misma conferencia.

“Si tiene que haber un mensaje que se haga eco de esta conferencia, es que los derechos humanos son los derechos de la mujer, y los derechos de la mujer son los derechos humanos. Y no olvidemos que entre esos derechos está el (derecho) de hablar libremente y el derecho a ser escuchado”

La entonces primera dama fue muy contundente: “Dejadme ser clara. Libertad quiere decir el derecho de las personas a reunirse, organizarse y debatir abiertamente. Quiere decir respetar los puntos de vista de aquellos que no están de acuerdo con sus gobiernos. Quiere decir no separar a los ciudadanos de sus seres queridos y encarcelarlos, maltratarlos, o negarles sus libertad o dignidad por la pacífica expresión de sus ideas y sus opiniones.”

En un nuevo milenio y con una peliaguda situación económica entre manos, Clinton ha dicho algo muy diferente a su paso por Pekín:

"Sabemos lo que van a decir (sobre los derechos humanos) porque he mantenido ese tipo de conversaciones con los líderes chinos durante más de una década."

“Vamos a continuar presionándoles… pero nuestra presión en estos temas no pueden interferir con la crisis económica global, el cambio climático global, y la seguridad”

Osea, que los derechos humanos no son lo más importante ahora mismo.

Hay que tener en cuenta que en cuanto a temas medioambientales China es un país clave. El año pasado se convirtió en el mayor emisor de gases del planeta y EE.UU sabe que en un futuro cercano, si pretenden implementar cualquier medida contra el cambio climático, tienen que contar con China para que el programa siga adelante y de sus frutos.

También es clave en mantener la estabilidad, como mediador, en varios puntos claves alrededor del globo, cómo Irán, Corea del Norte o algunos países africanos.

Es decir China, ya se ha hecho imprescindible a nivel mundial, el dragón se está despertando, y el país asiático ha llegado a la comunidad internacional para quedarse.

A partir de ahora ya no estamos en posición de exigir nada, si no de pedirle de buenas maneras que haga el favor de colaborar, lo que, la verdad y en mi opinión, no va a hacer que los problemas sociales y los derechos universales de los ciudadanos chinos se resuelvan de la manera rápida y eficiente que es necesaria para el equilibrio interno del país.

Poderoso caballero es Don Dinero, y añado yo, el Sr. Derechos humanos es un ciudadano de segunda.

Buscando Culpables

Hoy leía un artículo del TIME, en el que presentaban a los 25 culpables de la crisis financiera. Parece que en el lío en el que se encuentra ahora mismo la economía mundial, y tras un par de meses desde que el asunto se descontrolara totalmente, es necesario buscar culpables tangibles, personas con nombres y apellidos a las que acusar directamente y así sentirnos menos responsables por las irresponsabilidades que, también individualmente, nos han llevado hasta donde estamos.


La lista la componen constructores, economistas, políticos, banqueros e incluso mencionan a los consumidores como culpable numero 3 (y es que sólo faltaba que el consumidor no asuma su parte de culpa por intentar vivir a base del crédito y por encima de sus posibilidades). Pero cual es mi sorpresa cuando entre toda esta maraña de Madoffs y Bushes, aparece, en el número 16, el Primer Ministro Chino, Wen Jia Bao.


TIME personifica la acción de China en este dirigente, y yo me pregunto ¿por qué él y no el Presidente Hu Jintao? Más allá de pequeños detalles, la revista acusa a China de ser el traficante, el camello de crédito de EE.UU. Pero dejadme que traduzca la explicación entera, para que tengamos claro que es lo que dice exactamente el TIME, y por qué cree que China es uno de los culpables de la crisis financiera:


“Piensen en Wen como un Proxy del Gobierno Chino – especialmente de esas partes [del gobierno] que suministraron a EE.UU., durante los últimos 8 años, una cantidad de crédito sin precedentes. Si el crédito barato fuera la cocaína de la crisis financiera – y lo fue – entonces China era uno de sus principales camellos. China es ahora el mayor acreedor del gobierno de EE.UU, y sostiene aproximadamente 1.7 billones de dólares en deuda. Esta acumulación masiva de dólares está específicamente ligada a los esfuerzos de China por controlar el valor de su moneda. China no quería que su renminbi se apreciara demasiado rápido con respecto al dólar, en parte porque una moneda barata mantenía en movimiento a su sector de exportación – lo que efectivamente ocurrió hasta que la demanda de EE.UU. cayó en picado el pasado otoño.


Me parece que es tener mucho morro intentar culpar a China por haberles proporcionado créditos baratos, cuando el verdadero culpable de este asunto es el avaricioso gobierno de EE.UU. que no dejaba de pedir más y más préstamos. Tu pides un crédito, China te lo da, y además a buen precio. El mal uso que tú hagas de ese dinero no es problema de China.


Además, como ya dije con el escándalo de la comida contaminada, no se puede esperar que un país en desarrollo y que tiene 1300 millones de personas de las que hacerse cargo, ande preocupándose de si, en aquel caso, la calidad de sus exportaciones llegan a tus estándares de calidad, y en este caso, si debería o no darte tantos préstamos teniendo en cuenta los peligros que esto podría suponer para la salud a largo plazo de tu sistema financiero. Perdonadme, pero eso es echar balones fuera.


Estoy de acuerdo en que China, repito, un país en desarrollo, se ha valido, o ha aprovechado la oportunidad que tenía a mano para lucrarse como ha podido y para mantener sus exportaciones al alza, quizá sí, manipulando su moneda. Me gustaría a mi saber quien no lo haría en caso de que pudiera. Los chinos han visto una oportunidad de negocio y la han cogido, siendo el intercambio provechoso para ambas partes, al menos en su momento.


Pero, y siguiendo con la propia metáfora del TIME, la culpa de que tú seas un cocainómano no es del camello que te pasa la droga barata, la culpa es tuya por no saber controlar tus impulsos y tu adicción.


No culpes al camello. No culpes a China.

domingo, 22 de febrero de 2009

Nieve Made in China

La capital de China está situada relativamente al Norte del país, de ahí su nombre literal Bei (norte) Jing (Capital). Precisamente por su situación, los inviernos en Pekín son muy duros. El año pasado la temperatura mínima fue de -11ºC, pero este mes de Enero, por ejemplo, hemos llegado hasta los -16ºC en el centro de la ciudad. Para alguien como yo que no está acostumbrada a estas temperaturas, y que prefiere el calor por muy extremo que sea, esta es la peor época del año.


Ayer me reía viendo este anuncio de unas botas rusas que está colgado en el magnifico blog addshots, que recopila los mejores anuncios de todos los tipos y productos a nivel internacional.



Es increible. Cuanto más frio hace, menos estupido te sientes.


Y me reía, porque el copy no puede ser más cierto. Y es que ha sido precisamente este invierno cuando me he dado cuenta de cómo el frío hace que el sentido de la estética se evapore. Un soleado pero gélido día de noviembre estaba paseando por Pan Jia Yuan, el mercado de las antigüedades, y uno de mis sitios preferidos en Pekín, cuando del frío que hacía empezaron a dolerme tanto los piés que llegó un momento que ya no sentía los dedos. Tardé horas en recuperarme.


En ese mismo momento decidí que al día siguiente iba a comprarme unas botas muy de moda en la ciudad (y por lo que he podido comprobar después también en el resto del mundo) pero que yo llevaba tiempo criticando por feas. Llamadme superficial. El caso es que ese día dejé de serlo. Me compré las UGG’s y desde entonces he paseado la mar de calentita el resto del invierno. He de decir que hasta les he cogido cariño, y puedo decir que hasta me gustan, porque como bien dice la sabiduría popular española: Ande yo caliente, ríase la gente.






Y por fin, cuando la semana pasada parecía que las temperaturas empezaban a elevarse tímidamente, de repente, el Miércoles, llegó la nieve.


Es algo que le ha venido muy bien al norte del país, porque las tierras de este lado del planeta se estaban resintiendo por la mayor sequía en 38 años, lo que estaba haciendo peligrar las cosechas de esta temporada.


Además del alivio de la sequía, la nieve dejó un blanco panorama en Pekín, que sacó la sonrisa de muchos. Siendo extranjero en China, es fácil moverse en un entorno internacional, y conocer a gente de distintos países. Una de mis amigas, oriunda de las Islas Maldivas, estaba entusiasmada con la nieve, y no dejaba de repetir lo bonito que estaba todo cubierto de blanco. Otro de mis amigos, natural de Colombia, no podía contener su felicidad porque era la primera vez en su vida que veía nevar.


Cual será su sorpresa, cuando se enteren como yo, de que resulta que la nieve caída del cielo no ha sido más que un resultado de los esfuerzos chinos por paliar los efectos de la peligrosa sequía que se alargaba ya más de 3 meses. Con este propósito las autoridades chinas lanzaron más de 500 estacas de yoduro de plata desde 28 bases ubicadas en los alrededores de la ciudad, según informa el Centro de Comando de Modificación del Clima, con lo que consiguieron provocar la nieve que según un ingeniero del observatorio meteorológico de Hebei, “ha llevado humedad a la tierra y podría terminar con la sequía”.


Los chinos, que no son en absoluto religiosos, se están aficionando a esto de ser dios y manipular las condiciones climáticas. Recordemos que ya recurrieron al yoduro de plata para provocar lluvias la semana antes del comienzo de los JJ.OO, y asegurarse de que tanto la ceremonia de apertura como los eventos deportivos no acabaran pasados por agua. Por supuesto, lo consiguieron.


Y es que ya no te puedes fiar ni de los fenómenos meteorológicos. Tendría que haber recogido uno de los copos, porque seguro que si los miras con un microscopio detenidamente, en la esquina inferior derecha se puede encontrar la famosa y reconocida marca de Made in China.



jueves, 19 de febrero de 2009

Arte ¿Une o Separa?

Pues un poco de todo. En la última semana he leído varias noticias relacionadas con este tema que me han llamado la atención.

Esta semana se han firmado una serie de acuerdos por los cuales China, por primera vez en 60 años, enviará a Taiwán un número aún indeterminado de reliquias de la dinastía Qing, para que formen parte de una exhibición el próximo otoño en la capital, Taipei.

Esto ocurre en el marco de las nuevas y aparentemente amistosas relaciones entre la China continental y Taiwán, desde que el presidente pro chino Ma Ying-jeou tomará poder el pasado Mayo, y se supone que con este gesto Pekín espera estrechar lazos con la Isla.

Se especula, a falta de datos oficiales, que serán entre 17 y 29 piezas las que viajen desde la ciudad prohibida hasta el palacio imperial de Taipei.

Taiwán cuenta con una colección de 650.000 piezas de arte Chino que fueron trasladadas a la isla por las fuerzas nacionalistas del Kuomintang, cuando estas se exiliaron en Taiwán al perder la guerra civil en 1949 contra Mao Zedong.

Atrás dejaron 600.000 piezas (según Reuters no tan espectaculares como las que se llevaron consigo) y que conforman la colección que guarda Pekín en la ciudad prohibida.

Pero Taiwán ya ha advertido que los acuerdos que se han firmado no incluyen ningún préstamo en la otra dirección. Lo que viene a decir que Taipei no pretende prestar ninguna obra de arte a Pekín, porque según, un publicista al que hace mención Reuters, la isla teme que China no devuelva las reliquias que se le presten.

Lo cual es comprensible hasta cierto punto, si se tiene en cuenta que después de una guerra civil, 60 años de enfrentamientos y la pública intención de Pekín de que Taiwán permanezca siendo parte de su territorio, por la fuerza si es necesario, la plena confianza no se restaura completamente tras 9 escasos meses de regalitos y de buenas intenciones.

Pero fuera de temas asiáticos el arte también supone una manera de unir culturas: La mítica sirenita de Copenhague presidirá el pabellón danés en la Expo 2010 que tendrá lugar el año que viene en Shanghai, según han asegurado fuentes del gobierno danés.




La escultura, diseñada por el escultor Edvard Eriksen, ha estado sentada sobre su bloque de granito en el puerto de la capital de Dinamarca desde 1913 y es visitada por al menos 1 millón de personas al año. Ahora, y por primera, vez emprenderá su largo viaje hasta la ciudad china donde podrá ser visitada por los asistentes a la exposición mundial del 1 de Mayo al 31 de Octubre, en el que se esperan que más de 3 millones de personas pasen por el pabellón danés.

Por otro lado, el arte también puede ser motivo de disputa: Los chinos están bastante descontentos con el hecho de que se vayan a subastar el próximo 23 y 25 de Febrero en París dos antigüedades Chinas.

Y es que no son dos antigüedades cualquiera. La mayor casa de subastas de mundo, Christie's, sacará a subasta dos piezas que pertenecen a la fundación Yves Saint Laurent pero que tienen un pasado algo turbio.

Resulta que las esculturas en cuestión, dos cabezas de bronce una con forma de rata y otra de conejo, completaban la decoración de los 12 signos del zodiaco chino en una de las fuentes del antiguo Palacio de Verano (圆明园, Yuan Ming Yuan) de Pekín, residencia de los emperadores chinos de la dinastía Qing (1644-1911).




¿Y por que digo antiguo Palacio de Verano? Por que resulta que en 1860, durante la segunda Guerra del Opio, las tropas inglesas y francesas saquearon y quemaron todo el palacio, llevándose innumerables reliquias como botín.

Al parecer, las tropas extranjeras se llevaron las 12 cabezas de bronce de la fuente, de las cuales cinco ya han sido recuperados por China y las cinco restantes están en paradero desconocido, completando el juego las dos que pretenden ser subastadas a finales de este mes, que se espera que alcancen, cada una, un precio de hasta 10 millones de euros.

No hay que olvidar, que la quema del antiguo Palacio de Verano todavía se recuerda en China (de lo que también se encargan los libros de texto de los colegios) y el incidente es recordado en este país como símbolo del periodo conocido como “siglo de la humillación” debido a las numerosas y repetidas agresiones extranjeras contra el país asiático, lo que también deja un regusto de desconfianza ante los foráneos.

Y especialmente contra los franceses, que además de subastar sus reliquias robadas, organizan encuentros con el Dalai Lama, lo que supone un desaire para Pekín, que ya canceló una cumbre con la Unión Europea precisamente por este motivo.

Aunque también hay que decir, para contar ambas versiones, que las tropas anglo-francesas se justifican asegurando que la quema y el saqueo fueron las represalias por la tortura y ejecución de casi 20 prisioneros europeos y británicos a manos de los chinos. Incluso dejaron una señal en los restos del palacio escrita en chino que rezaba “Esta es la recompensa por la perfidia y la crueldad”. Como si fuera justificable.

El caso es que la subasta de las esculturas ha abierto ampollas en China, y un grupo de 69 abogados han demandado a la casa de subastas para que detenga la subasta, y la Administración Estatal de Patrimonio Cultural de China señaló que no tiene previsto pujar por los dos objetos en París, ya que "no es aceptable que una empresa extranjera ponga un botín de reliquias a la venta, y no vamos a intentar comprarlas" según declaró uno de los directores de la administración.

Mientras tanto en los foros de internautas chinos crece la indignación y se repite la exigencia de que las reliquias deberían volver a china gratis, en alusión a las fallidas negociaciones de Fondo Especial Chino para el Rescate de Reliquias Perdidas en el Extranjero, que se negro a pagar el precio que pedía el actual dueño de las cabezas decorativas imperiales.

Yo entiendo que el dueño habrá pagado una elevada suma por las piezas de arte, pero también es comprensible que sabiendo tan claramente el oscuro origen de las antigüedades roza la mofa que el mismo país que lo robó, lo subaste ahora en París de una manera tan desenfadada y natural, y además, por una millonada.

Así que como veis, entre sirenitas y reliquias imperiales variadas hay para todos los gustos. Pero en definitiva el arte es una forma de expresión que al final puede ser utilizada tanto de manera positiva acercando a los pueblos y promoviendo el intercambio cultural y el entendimiento mutuo, pero también puede ser razón de feroces disputas históricas que alimenten el odio entre naciones.

Yo le devolvía las cabezas a China. Además, será que no entiendo de arte, pero no las pondría en mi salón ni loca.

Cambios

Ayer después de colgar el post sobre la conclusión final de China sobre su evaluación y recomendaciones de derechos humanos de manos de Naciones Unidas, pensaba en un supuesto lector de mi blog. En como este supuesto lector tras leer a diario mis escritos, podría estar pensando “Mucha historia, pero no me cuentas nada nuevo, siempre estás que si con la represión del Tibet, que si con la falta de libertad de expresión, que si el gobierno no se preocupa por los derechos humanos y sólo está interesado en los avances económicos y en dar una imagen a la comunidad internacional. Pero no me cuentas nada nuevo, ¿es que no hay progresos en China?”

Pensaba en los dos años que llevo viviendo en Pekín, en como la ciudad ha cambiado desde entonces y como sigue cambiando de manera vertiginosa. Desaparecen tiendas, aparecen agencias inmobiliarias, de un día para otro un supermercado se convierte en un cibercafé, nuevos coches aparecen en las mismas carreteras cada semana, los trabajadores de las obras, que hacen turnos exhaustivos en condiciones infames, se convierten rápidamente en un punto en el horizonte, cuando te quieres fijar en ellos ya están camino de otra provincia, camino de otra obra. Los jóvenes cada vez son más modernos, más occidentalizados (sin intención de insinuar que eso sea algo bueno), visten ropas llamativas, se comunican por teléfonos de última generación, beben alcohol importado, pasan horas muertas enganchados a juegos en la red, forman parte de la mayor comunidad de internautas del mundo.

Veo los pequeños cambios que ocurren a diario a mi alrededor, y pienso: si a pequeña escala las cosas están cambiando, el panorama general tiene que estar avanzando también.

Tal vez la situación de la China profunda, las disputas de los habitantes rurales, sus quejas por los gobiernos corruptos, su incapacidad de imponer el cambio a su alrededor vaya a tardar más en ver los frutos del desarrollo del país. Pero para las grandes ciudades, y en China hay muchas y muy grandes, las nuevas tecnologías son las que están trayendo el verdadero progreso a las vidas de la gente, y sobre todo de los jóvenes que algún día tendrán que ponerse frente al gigante para dirigir sus riendas.

Yo he dado en varias ocasiones mi opinión sobre cómo Internet es una gran herramienta para el cambio, y como a pesar de los intentos de control por parte del gobierno, es precisamente Internet el que está forzando el paso lento y seguro de la sociedad china hacia una realidad más global. Pero hoy no quiero hablar de mi opinión, hoy quiero que leáis que es lo que opina de este tema un conocido blogger Chino, que por su condición y experiencia tiene una comprensión de la situación mucho más extensa y profunda que la mía como extranjera que veo las cosas desde otra perspectiva.

Ping Ke, que así se llama el blogger, hace un repaso por la realidad de Internet. Pero no lo hace como yo que lo veo todo nuevo y sorpendente. Este es un comentario desde dentro del sistema. Su país, sus ojos, su entendimiento, su educación, su sociedad, sus cambios. Veamos como lo explica él.

Ping Ke, que también es periodista, es la voz tras el reconocido y premiado sitio de podcast Antiwave.net. A continuación reproduzco algunos de sus declaraciones en una entrevista para la cadena norteamericana MSNBC. Podéis ver el vídeo completo (con traducción simultánea en inglés) aquí.

“En China el gobierno piensa que la libertad de expresión puede acabar en desorden social. Si miramos a la situación de una manera histórica el gobierno si está haciendo progresos. Desde mi experiencia personal, tengo más de 40 años, he visto el final de la revolución cultural, he visto el 4 de Junio [conocido en occidente como la matanza de Tian An Men], puedo ver claramente el progreso. Pero por supuesto, no creemos que el progreso esté completo, y esperamos que el proceso se acelere y que podamos tener completa libertad de expresión mañana cuando nos levantemos.

El informe de la ONU sobre los derechos humanos pone en evidencia el problema de diálogo entre oriente y occidente. Hay una clara discrepancia en como se entienden los derechos humanos en oriente y occidente. Una de las partes piensa ¨Me estás atacando, estás interviniendo en mi política interna o doméstica.¨; mientras que la otra parte piensa ¨Lo que estoy planteando son solo las condiciones más básicas de los derechos humanos¨.

Yo creo que el mayor progreso que han hecho los internautas es no creer más. Esto es algo bueno. Esto es no creer en lo que dice el periódico estatal People’s Daily, ni siquiera creer en el Southern Weekend, el periódico más liberal de China. ¿En quién creo? Creo en mí mismo.

China ha visto grandes cambios en los últimos años gracias a Internet. Internet es algo muy importante para los jóvenes en China que nacieron el los 80. Es una herramienta que sirve como entrenamiento. Les entrena para ver como son los medios, como comunicarse en vez de pelear. Internet les enseña como aprender y buscar diferentes opiniones, a formar tus propias ideas. Es estupendo.”

Así que parece que algo si que está cambiando en China, el gobierno hace progresos, a su paso, y las nuevas tecnologías enseñan a los jóvenes a pensar por sí mismos, y lo más importante, a dialogar.

Ahora solo hay que esperar a que esta nueva generación crezca y se imponga. El cambio es visible en China, pero como todo en esta vida, habrá que esperar a que el tiempo pase para que los logros sean completos y tangibles.

Paciencia pues. Mientras, habrá que seguir prestando atención a los pequeños cambios diarios que serán los que a la larga conformen el gran progreso.

martes, 17 de febrero de 2009

Esa ha sido básicamente la respuesta de china a las recomendaciones de los otros países miembros de la ONU.

Con motivo de su primera participación en un (Examen Periódico Universal) EPU, del que ya hablamos el otro día, tras la presentación del propio país de su situación, le ha tocado el turno a otros países miembros del consejo de derechos humanos elaborar recomendaciones para Pekín.

La semana pasada, tras su presentación, ya se vislumbró que China no estaba dispuesta a atender a lo que otros tengan que decir al respecto de, lo que ellos consideran, asuntos internos. Y hoy se ha reafirmado en su posición rechazando la mayoría de las recomendaciones.

Ha asegurado que no planea abolir la pena de muerte, ni ser más transparente en las cifras resultantes de esta pena. Tampoco entra en sus planes extender una invitación permanente a los expertos en derechos humanos de la ONU, ni eliminar la reeducación por el trabajo para condenados, ni revisar su actitud ante grupos religiosos ajenos a las iglesias reconocidas oficialmente. En definitiva: NO.

Lo que más me preocupa es que China sigue dando estos aparentes pasos al frente alimentando nuestras esperanzas de que el país asiático está efectivamente desarrollándose no solo económicamente pero también en sus aspectos sociales, pero luego, para mayor desilusión, todos esos falsos amagos quedan en agua de borrajas y volvemos al punto de partida.

Es siempre un sí pero no. Que parezca que hacemos pero en definitivamente no hacemos nada. Supongo que su razonamiento será, “mientras parezca que estamos participando y tomando medidas, podemos seguir avanzando en lo que verdaderamente nos interesa”.

En esta ocasión parecía que el hecho de que sometiera a examen su situación sobre los derechos humanos era una señal de cooperación global dando a entender que Pekín quiere participar de las mismas reglas que los demás, dada su pretensión de adquirir una posición de mayor responsabilidad en la toma de decisiones de múltiples organismos internacionales. Pero su rotunda, y rápida, excesivamente rápida, negativa ha desilusionado a muchos.

En su defensa hay que decir que China si ha accedido a revisar la posibilidad de "reducir el alcance de la pena de muerte y su aplicación en particular para crímenes no violentos". Pero, de nuevo, “revisar la posibilidad” no son palabras muy alentadoras.

En cualquier caso, menos es nada, y creo que el mundo ya ha aprendido que no se puede forzar a China a hacer las cosas al estilo occidental, así que debido a la posición de poder que ostenta el país asiático en este momento, habrá que esperar a que hagan las cosas a su manera. Y sobretodo esperar que la próxima vez sean más receptivos a las sugerencias.

lunes, 16 de febrero de 2009

Los Peligros de Ser Blogger

Hace años que se viene perfilando una nueva forma de reporterismo: Los blog. Y digo reporterismo y no periodismo, por que esta nueva forma de comunicación, permite que cualquiera pueda ejercer como informador.

Aun siendo una herramienta al alcance de todos, son muchos los periodistas que además de sus trabajos diarios como profesionales de la información, se pasan a ser blogger en sus ratos libres.

Esto en china tiene especial significado, ya que no son pocos los periodistas chinos que ven como su libertad de expresión queda limitada en los medios de comunicación chinos para los que trabajan, y ven en los blog una vía de escape para expresarse “libremente”.

Los blog están empezando a ser reconocidos por la sociedad cómo un medio de comunicación más, y ya tienen sus propios premios, conferencias dedicadas a su expansión y se han convertido en la revolución de Internet. Pero el hecho de ser blogger es cada vez más importante y a su vez peligroso.

Según el blog 233 grados, dedicado a difundir temas del mundo del periodismo y la comunicación, el informe anual del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), ha revelado que en 2008 “por primera vez el número de periodistas digitales encarcelados por el ejercicio de su profesión ha superado al de los profesionales provenientes de medios impresos con 56 casos (un 45 por ciento frente al 42 del papel).”

El gráfico muestra los datos de encarcelamiento de periodistas den 2008: 45% internet; 42% Prensa escrita; 6% televisión; 4% radio y 3% cine y documentales.



Por ejemplo en China, que lleva 10 años a la cabeza de la lista de los países que más periodistas encarcela, este año han sido 28 los encarcelamientos, siendo 24 de ellos periodistas digitales o bloggers.

El mundo se está dando cuenta de la fuerza de esta nueva manera de publicación, y no a todos les gusta. El último ejemplo de lo peligroso que resulta ser blogger en China, lo hemos podido leer este fin de semana.

El escritor, reportero y blogger Xu Lai, ha sido apuñalado en Pekín tras una lectura de su libro.

Al acabar la reunión, dos hombres acorralaron a Xu en el baño y le asestaron varias puñaladas en el estómago, heridas de las que se recupera en el hospital. Los atacantes consiguieron huir pero varios de los presentes consiguieron sacarles algunas fotos con sus móviles. Se espera que estas fotos puedan ayudar a reconocer a los agresores, aunque la policía todavía no se ha pronunciado al respecto.

No se conocen los motivos que llevaron a los dos individuos a apuñalar a Xu, pero se especula con que tenga algo que ver con los temas de los que este habla en su blog, conocido por su estilo satírico y lleno de críticas al gobierno y su corrupción. En las últimas semanas, por ejemplo, el blogger ha tratado en sus post el escándalo de la leche materna contaminada, casos de censura en el país asiático y el incendio del hotel situado en el complejo de la CCTV.

Ya se sabe que la información es un arma muy peligrosa y hay quienes se sienten intimidados por ella, pero como ya están diciendo muchos de los blogger de este país, no podemos permitir que las agresiones y los matones silencien nuestras ideas, porque llegará un momento en el que será la propia información la que vuelva para perseguirles.

Será la información la que venza la batalla, y nosotros seremos sus guerreros.

sábado, 14 de febrero de 2009

Encuestas Sin Opinión

Nunca he creído mucho en las encuestas. Hace años, en la universidad, mi profesora de Opinión Pública (así se llamaba la asignatura) pasó un duro semestre intentando convencerme de que las encuestas eran una herramienta válida y útil para conocer la opinión de la gente. Nunca lo consiguió.

Hay demasiados factores que me hacen pensar que las encuestas son un engañabobos, y si no, una pérdida de tiempo. Por ejemplo: las respuestas en sí, pueden estar redactadas de una manera que confunda o influya en la opinión del lector, así mismo pueden estar sesgadas las respuestas, dando un número de opciones predefinidas que pueden no tener nada en común con lo que el encuestado piensa.

Y este es otro de los problemas, más allá de la encuesta en sí, está el encuestado. Se supone que dependiendo del tema en cuestión se elige un número adecuado de personas para que contesten al cuestionario, que tendrán una edad, género y posición social adecuada para el estudio.

El simple hecho de elegir a los encuestados le quita fiabilidad al asunto, teniendo además en cuenta que se está extrapolando las opciones de esa pequeña porción de la población y se están presentando como una opinión absoluta en porcentaje total. Que 10 de las 100 personas a las que tú has preguntado opinen que el verde es un color poco elegante, no quiere decir que el 10% de la población opine lo mismo. Es cierto que normalmente se dice que el 10% de los encuestados opinan así, pero el hecho de que lo usen como indicador de tendencia me parece un error absoluto.

Además está el hecho de que los encuestados pueden no tener un buen día, lo que influye en sus respuestas, pueden no ser objetivos con el tema (porque odian el color verde), o ni siquiera tienen interés en la encuesta por lo que contestan al azar, siendo todas estas maneras de comprometer el estudio, y sobre todo sus resultados, si es que pretendes presentarlos como creíbles.

Creo que he dejado claro por qué no creo en las encuestas occidentales, para lo que he tenido que dar una explicación más o menos elaborada. Ahora os voy a contar por qué nunca más voy a creer en las encuestas de opinión chinas, y en este caso el motivo se cae por su propio peso.

Dan Wei, uno de los blogger extranjeros más respetados en China, se hacía eco en su blog, de la siguiente noticia, que traduzco parcialmente a continuación:

Las encuestas de opinión pública en la provincia de Jiangsu estaban amañadas.

Resulta que en el último Congreso Nacional del Partido Comunista (el decimoséptimo) se fijó como meta crear y mantener una sociedad completamente próspera. Para conseguir este objetivo, fue precisamente la provincia de Jiangsu la que propuso obtener un alto nivel de prosperidad en el que fueran las masas las que se pusieran de acuerdo en que así sea y al mismo tiempo se beneficien de ella. Las encuestas de opinión suponían parte de este proceso, en el que a menos el 60% de la población tenía que estar de acuerdo antes de declarar ese pueblo, provincia o zona efectivamente prospero.

Al leer esto me resultó un extraño procedimiento democrático, para un país que ni siquiera vota a sus líderes, pero sigamos con Dan Wei.

A finales de 2008 la ciudad de Qidong alcanzó una aprobación del 94.8% en las encuestas telefónicas aleatorias que llevó a cabo el Departamento de Estadísticas de la Provincia de Jiangsu.

Pero, y aquí es donde se destapa el pastel, resulta que previamente a que se realizaran las llamadas aleatorias, los líderes de las brigadas locales habían repartido casa por casa un panfleto con las preguntas de la encuesta… ¡Y las respuestas que el encuestado debía proporcionar en el caso de que se le llamara!

Sin importar cual fuera su nivel de ingresos, el encuestado de una área rural debía contestar que 8.500 Yuan, mientras que el de una ciudad debía contestar que sus ingresos eran de 16.500 Yuan (ambos, sueldos inalcanzables para la mayoría de la población); Sin importar si tenían o no seguro médico, ellos debían contestar que sí; y sin importar si estaban o no satisfechos con sus residencias, carreteras, o sus alrededores, ellos debían contestar que sí.

A continuación podeís ver una foto del panfleto con las respuestas repartido a las familias:




Pero claro, si esperaban que los habitantes de la provincia contestaran según sus exigencias, había que darles algún incentivo. Así, uno de los vecinos del pueblo, asegura que se organizaron varias reuniones en las que el gobierno provincial explicó claramente que tenían que contestar a la encuesta telefónica dando las respuestas que se les habían facilitado previamente. Si así era todos recibirían 50 Yuan, soborno que después fue elevado a 200 Yuan más los 144 yuan del recibo telefónico mensual. Es decir, poco más de 300 Yuan por habitante (unos 40 euros), y se aseguraban las respuestas de la encuesta de opinión.

Os podéis imaginar como de prósperos son los habitantes de estos pueblos (que se supone que cobran 8.500 Yuan) pero a su vez aceptan un soborno de 344 por vender sus respuestas.

Además del incentivo monetario está la presión social y el miedo. Según uno de los líderes de la brigada local, en una de las reuniones, uno de los dirigentes locales dio un golpe en la mesa y sentenció “Más os vale decir cosas buenas, porqué sabré quien no lo ha hecho”. Y ya sabemos el alcance de la persuasión de los líderes locales.

Pero es que no se queda aquí la cosa. Los profesores de los colegios de primaria y secundaria hicieron a los alumnos recitar las respuestas de memoria y los niños incluso tuvieron un día de vacaciones y para poder repasar las respuestas, colocar el panfleto al lado del teléfono familiar y estar en casa para ayudar a sus padres a contestar las preguntas según el guión acordado (ya que supongo que muchos no sabrán leer).

Pero yo me pregunto, después de todas estas artimañas para manipular los datos… ¿sólo consiguieron el 94.8%, como es que no consiguieron el 100%? Supongo que se darían cuenta de que hubiera sido excesivamente escandaloso.

Y más aún, como pretendes ni siquiera aspirar a una sociedad próspera si no sólo estas coaccionando a los ciudadanos, si no que estás manipulando a los niños para que mientan y engañen. ¿¡Como tener un futuro próspero si corrompes a los propios niños!?

De cualquier manera, tras la encuesta llegaron las declaraciones de Sun Jianhua, la Secretaria del Partido de la ciudad de Qidong: “Estamos en proceso del construir una sociedad completamente próspera. Prestamos mucha atención al nivel de satisfacción de la gente con el trabajo del gobierno y el partido. El año pasado, una encuesta mostró que el nivel de satisfacción de los habitantes de Qidong sobre el nivel de prosperidad era del 94.8%. Este es el mayor nivel de satisfacción de toda la provincia de Jiangsu. Decimos tres cosas: no hay exageración; la gente está beneficiándose; y la población está de acuerdo. Tenemos en cuenta 25 indicadores de prosperidad. Los números de teléfono de los fijos y los móviles fueron dados al departamento de estadísticas que llevó a cabo la encuesta aleatoriamente. Esta encuesta mostró que la gente está de acuerdo.

Si sólo nos quedásemos con las cifras y los resultados finales, tras las declaraciones de la secretaria del partido, tendríamos la errónea sensación de que Jiangsu es una provincia muy próspera. Pero no es así, nosotros sabemos la verdad, y es muy diferente a la que pretenden mostrar las encuestas de opinión.

Y es precisamente por esto, por la facilidad de manipulación de las encuestas, por lo que yo nunca creeré en el ficticio ente de la etérea opinión pública. Es sólo otro cuento chino.

jueves, 12 de febrero de 2009

Preparando el Camino

A China, por motivos obvios, le ha costado más que a otros países unirse a la fiebre del capitalismo. Pero una vez dentro del juego, parece haberse adaptado más que bien. Tanto que podríamos decir que sus líderes están considerando el país en sí una gran empresa multinacional, y básicamente están intentando vender un producto: la China moderna, armoniosa y comprometida con un desarrollo pacífico de su nación.

Un mensaje que deja claro lo siguiente “Tranquilos, queremos crecer y vamos a crecer, pero no suponemos un peligro”.

En esta misma línea de pensamiento, considerando a China como una gran empresa, es comprensible que se comporte como cualquier otra multinacional y se preocupe por la percepción que otros tengan de ellos, bien sea el consumidor real, el accionista o simplemente un cliente potencial.

China tiene sus intereses marcados económicamente por los beneficios, pero como tantas otras compañías también apuesta por el CSR (Responsabilidad Social Corporativa), que no es otra cosa que llevar a cabo acciones aparentemente altruistas y socialmente positivas, para que la imagen proyectada de la empresa, aquella que desde dentro se lucha por implantar, se acerque más a la imagen percibida, que es la que el consumidor verdaderamente tiene sobre la marca.

Así China, y sus dirigentes que se encuentran últimamente de visitas por el mundo, se han embarcado en una campaña en África (que siguiendo esta línea de pensamiento empresarial está claro que es puro CSR), en un intento de sus oficiales para, según la BBC, intentar cambiar la percepción general de que China sólo está interesada en África por sus abundantes recursos naturales.

El presidente Chino, Hu Jintao, se encuentra de visita oficial en el continente africano, y su agenda contempla el paso por tres países: Malí, Senegal, Tanzania y Mauricio. Antes de su vista, los oficiales chinos se han apresurado a dejar bien claro que estos países no son ricos en recursos naturales.

China está intentando conseguir petróleo de cualquier fuente que no sea EE.UU, y para ello ya ha visitado Arabia Saudí hace muy poco, dónde fue precisamente este tema el que presidió la agenda, según informa la BBC.

En África, China ya está consiguiendo materias primas de varios países, entre ellos Zambia y Congo. Pero hablando específicamente de petróleo, el gigante asiático está ligado comercialmente con Ángola y Sudán.

Pero según la cadena británica, China también está tomando parte activa en muchos proyectos de infraestructuras a lo largo y ancho del continente, muchas financiadas por el gobierno de este país asiático.

Por nombrar el ejemplo que expone la BBC en su artículo sobre este tema, en Mali, los chinos han sufragado el palacio presidencial, (lo que en mi opinión habrá dejado muy contento y predispuesto al presidente) y están construyendo un hospital y un puente en la capital, Bamako.

Aunque en el ultimo mes, las importaciones de China desde el continente africano has caído en un 30%, el país oriental sigue siendo el tercer mayor socio comercial de África.

Y en un acto de responsabilidad social (de ahí exactamente el nombre del CSR) el Primer Ministro chino Wen Jiabao ya ha asegurado que pese a la ralentización en el comercio a nivel mundial, China no va a retirar sus ayudas al continente y que no se echará atrás en su promesa de condonar las deudas a más de 30 países pobres africanos.

Así que mientras enmascaran sus intereses, porque el CSR nunca es en vano, y seguro que estos agradecidos países dentro de unos años considerarán a China el primero y más privilegiado de sus socios económicos, mientras se van abriendo camino comercial digo, por lo menos van ayudando a un continente que en el marco de la crisis actual está sufriendo especialmente por los recortes de ayuda internacional que les ha traído la crisis.

A estas alturas nadie duda de las intenciones de China en África, pero aunque lo más importante para una empresa sea el dinero, y así lo más importante para China sean sus ganancias, está claro que se puede encontrar una manera de crear beneficios propios a largo plazo aportando algo positivo a alguien que lo necesita de manera inmediata.

Su agenda oculta y su papel en los conflictos internos del continente son otra historia. Pero no creo que nadie se atreva a negar que a los niños de la capital de Mali les va a venir muy bien un hospital.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Otra de Derechos Humanos

China, por primera vez en su historia ha participado del Examen Periódico Universal (EPU), un mecanismo de Naciones Unidas para la evaluación de los derechos humanos de los países miembros.


Muchos han reconocido lo positivo del hecho de que China se haya prestado a esta evaluación, pero en una cantinela que suena a lo de siempre, China se negó a admitir los problemas sobre derechos humanos a los que se enfrenta su país, y se centró en autoalabar sus progresos en reducir la pobreza dentro de sus fronteras, negándose a tener en cuenta las críticas de algunos países, tachándolos de intentar politizar los asuntos internos de China.


En mi afán por exponer en lenguaje claro y accesible la verborrea diplomática, traduciré esto como “No aceptamos ningún tipo de crítica política si es que queréis hacer negocios, en caso contrario, el que se lo pueda permitir que no trate con nosotros.”


¿Y en estos momentos quien se lo puede permitir? Nadie. Así que los líderes internacionales siguen pretendiendo que sus ciudadanos vean que están muy en contra de las prácticas anti derechos humanos que se llevan a cabo en China, pero a la vez siguen sin confrontar y presionar al país asiático para que las cambie.


Está muy bien reconocerle los avances en materia de salud, de educación, de medioambiente o de reducción de la pobreza. Pero en mi opinión, saber encajar las críticas y trabajar en las soluciones es el mejor camino para el progreso. La arrogancia y las amenazas no tanto. ¿Amenazas? Estarán pensando algunos. Si, amenazas, porque sino de que otra manera podría definirse las ya conocidas “Si me criticas no trato contigo” o “Si recibes al Dalai Lama cancelo mi reunión con la Unión Europea”.


En fín, como siempre, China está haciendo muchas cosas bien, y otras muchas no tanto. En esta última reunión, según AFP “numerosos países criticaron la práctica muy extendida de la pena de muerte sobre la que se dispone de muy poca información, los programas de reeducación por el trabajo, los arrestos arbitrarios, la falta de libertad de los medios de comunicación o los problemas en materia de derechos de las minorías, incluida la tibetana.” Y los Uyghures de Xinjiang, añadiría yo, porque no todo son los tibetanos.


Si me preguntáis a mi, China no será un país desarrollado, un país maduro, y digno de reconocimiento internacional, hasta que, no digo se ponga al día en materia de derechos humanos, pero sí al menos reconozca y nombre exactamente los problemas que se le reprochan en ese tema, y asuma que es momento de empezar a trabajar para acabar con las injusticias.


Mantener el status quo de censura y represión por un lado y avanzar en materia económica y aparentemente social por el otro acabará resultando insostenible. O al menos eso es lo que muchos esperamos.



martes, 10 de febrero de 2009

La traca final

Ayer se celebraba en China el Festival de los Farolillos que clausura las celebraciones del año nuevo con la primera luna llena del primer mes.

Lo verdaderamente típico de esta festividad consiste en se elaboran farolillos de papel en los que se pintan pájaros, animales o flores y se pasean a la luz de la luna nueva. Además se prepara y saborea un dulce típico de este día, los Yuan Xiao, que son pequeñas bolas hechas de harina de arroz glutinoso, cocidas y rellenas de una pasta dulce. Por eso también hay muchos que lo llaman Yuan Xiao Jie ( 元宵节, la fiesta de los Yuan Xiao).




Pero los pekineses son más de petardos que de farolillos, así que este día también constituye el último en el que se utilizan todos remanentes de fuegos artificiales, en una traca final.

Tras dos ruidosas semanas soportando explosiones, cuando ya parecía que se estaban calmando los ánimos, llega la luna llena, y supongo que bajo su influjo y para despedir las fiestas, los ciudadanos se lanzaron ayer a la calle de nuevo a quemar los últimos cartuchos de la temporada y el estruendo volvió a llenar la ciudad.

Pero tuvimos un mal fin de fiesta. Ayer a eso de las 9 de la noche estaba en San Li Tun, una de las céntricas zonas de bares de la ciudad, y al salir de un restaurante, vi dos coches de bomberos que se abrían paso con sus sirenas y sus destellantes luces por entre el tráfico que llenaba a esa hora las calles de los alrededores.

“A alguien se le ha ido de las manos algún petardo”, pensé. Cual es mi sorpresa cuando esta mañana me despierto con la noticia de que efectivamente unos petardos se habían descontrolado, pero tanto como para prender fuego a uno de los nuevos iconos arquitectónicos de la modernidad de la capital china.

Resulta, que el propietario del edificio, el que iba a ser uno de los hoteles más lujosos de Pekín, desoyendo las prohibiciones de las autoridades de encender petardos en los sitios en construcción, quiso poner en escena un espectáculo pirotécnico, por lo visto con material bastante más potente del que está permitido comprar al público, y provocó un fuego que tardó en ser sofocado más de 5 horas, y acabó con la muerte por asfixia de uno de los bomberos.

El edificio en sí, se encuentra cerca del centro financiero de la ciudad, al noreste de Guo Mao, y forma parte del nuevo complejo de la televisión nacional, la CCTV. Las llamas se cebaron con el hotel, situado a pocos metros del reconocido edificio con forma de pantalones que será la sede de la CCTV.

El hotel Mandarín desprendía llamas de más de 10 metros a partir de las 20.30, hora local. Al parecer el incendio comenzó cuando algunas bengalas aterrizaron en la azotea del edificio. Podéis ver el vídeo del fuego aquí.




Y esta es la imagen de esta mañana cuando las llamas ya habían sido extintas.




El hotel de 159 metros de alto, (a la derecha en la foto) no había sido inaugurado todavía, y parece que el siniestro no ha afectado al emblemático nuevo edificio de la CCTV, cuya estructura permanece intacta, aunque si presenta algunas paredes de la fachada ennegrecidas.

La verdad no me extraña nada que esto haya ocurrido, después de haber presenciado durante dos semanas peligrosas situaciones debidas al mal uso de los petardos.

Así se veía ayer una calle de un barrio pekinés.


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Y como podéis ver en el vídeo a continuación, aunque se ve un poco oscura, la situación es peligrosa la mires por dónde la mires: los señores colocando los proyectiles en medio de la calzada, los coches pasando a escasos metros sin reparos, las motos haciéndose paso sin problemas, y los peatones paseando por en medio como si la pólvora no entrañara ningún peligro.



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Los petardos han estado prohibidos durante 12 años en el centro de la capital, precisamente por la alta peligrosidad de los mismos. Este año por ejemplo han sido 481 los casos de heridos registrados.

Después de este incidente, que desde luego ha tenido que ser un duro palo para la herramienta informativa del gobierno que ha visto arruinada su ni tan siquiera recién estrenada sede, seguro que el año que viene son más estrictos con las regulaciones y con el uso controlado de estos artefactos.

Mientras tanto, por fín, en Pekín sólo queda silencio.

lunes, 9 de febrero de 2009

Aniversarios y Previsiones

Se acerca una de las fechas delicadas de este año en territorio chino, y parece que el gobierno se ha puesto a trabajar con antelación y previsión para dejar claro quien manda aquí.

EL próximo Marzo, en un mes a partir de mañana, se celebrará el 50 aniversario del exilio del Dalai Lama a la India tras el fallido intento de levantamiento antichino el 10 de Marzo de 1959.

Además, pocos días después, el día 14 del mismo mes, hará exactamente 1 año de las violentas protestas que comenzaron en Lahsa, y se extendieron a las provincias vecinas. Las revueltas de 2008 se saldaron con 200 muertos y más de 1000 desaparecidos, tras la represiva respuesta del Gobierno chino que en aquel momento selló literalmente el Tibet para mantener la imagen de armonía que pretendía proyectar con vistas a los JJ.OO.

El Partido Comunista, que tomó el poder del Tibet en 1951, está bastante preocupado con lo que una fecha tan señalada pueda suponer, en cuanto a protestas y posibles rebeliones sociales, en las zonas de mayoría étnica tibetana, y ha decidido dejar clara su posición y su poder en el terreno.

Cómo decía, con más de un mes de antelación, las autoridades están ya patrullando las zonas que se creen conflictivas, como Xiahe, un monasterio en la provincia de Gansu, que protagonizó una de las mayores protestas de monjes en las revueltas del año pasado.

El gobierno ha decidido no dejar nada a la suerte, y la mejor manera según su entendimiento, ha sido poner en marcha una campaña de registros y patrullar las calles deteniendo a todo aquel que esté relacionado con crímenes que impliquen armas, explosivos, asesinatos, robos y prostitución. Pero, curiosamente, en el mismo saco entran aquellos con delitos tan dispares como tener opiniones reaccionarias o almacenar música subversiva en sus móviles (entendiendo por subversiva aquella que tenga cualquier relación con el Dalai Lama).

El pasado Sábado pudo verse un claro incremento de la presencia policial en las calles de Xiahe, para prevenir cualquier posible incidente durante una de las festividades de la religión tibetana que celebra la mitad del primer mes del año lunar.

En mi opinión, está claro que los intentos premeditados del gobierno van encaminados a alertar a la población de que cualquier tipo de protesta será castigada, y la presencia policial deja clara constancia de ello.

Por otro lado, los tibetanos no se sienten tan seguros como el año pasado. “El año pasado, debido a los JJ.OO, la gente confiaba en que China no sería tan dura con nosotros. Pero este año, no va a pasar mucho más por que la gente está mucho más asustada” declaraba un monje a la agencia de noticias Reuters.

Y este miedo es comprensible, si se tiene en cuenta que con todas las cámaras del mundo apuntando a China y toda la atención mediática puesta en sus actos, el gobierno fue capaz de cerrar su territorio a los periodistas, especialmente a los extranjeros, y llevar a cabo una represión policial, que de hecho, 12 meses después, aún no ha terminado.

No creo que los tibetanos se atrevan a levantarse en armas este año, por puro miedo a las represalias, que es la táctica habitual que utilizan las autoridades en este país. Pero también es cierto que con el descontento de las juventudes tibetanas por la ineficacia del camino intermedio al que apela el Dalai Lama, crece cada día más, y todos somos conscientes de que se acaba el tiempo. Las oportunidades se limitan al periodo que le queda al Dalai en el poder. Después, las posibilidades de autonomía se reducen de manera drástica.

El gobierno Chino también lo sabe, y estoy segura de que va a hacer todo lo que esté en su férrea mano para evitar que nada ocurra.

Esperemos que este año la violencia no se esparza desencadenando un conflicto que, lo digo desde ya, no va a tener una bonita solución.